¿Cuántos tipos de quesos hay y cómo se clasifican?

Cualquier excusa es buena para degustar un buen trozo de queso y no son pocas las situaciones en las que viene que ni pintado: como aperitivo, como acompañante de un buen vino, como producto para untar, como parte del desayuno, como ingrediente, en postres…

Por supuesto, en la variedad está el gusto: existen tipos de quesos españoles, quesos franceses famosos, italianos; hay queso de cabra, de vaca, de oveja, de búfala, tipos de queso crema. La variedad de quesos es enorme, así que empecemos por poner orden.

Según su maduración

En el proceso de maduración de un queso, intervienen elementos como el control de temperatura, la exposición a ventilación, la humedad y la manipulación humana. Todos estos elementos, dependen, a su vez, de los ingredientes del queso que se esté fabricando: el tipo de leche, la coagulación, la alimentación del animal que la produce y los trabajos hechos durante el desuerado.

Según la maduración, encontramos:

Quesos frescos: con un muy poco tiempo de maduración, debe ser consumido en un corto periodo de tiempo porque no está curado.

• Queso tierno: con un tiempo de curación entre 5 y 30 días.

• Queso semicurado: quesos con 30 días o más de maduración.

• Queso curado: quesos con periodos de maduración de 80 a 200 días.

• Queso viejo: quesos con periodos de maduración de 200 a 300 días.

• Quesos añejos: quesos con periodos de maduración de más de 300 días.

Según la leche empleada

 Evidentemente, el queso tendrá un sabor diferente según el tipo de leche que se use en su fabricación. Existen cinco tipos:

• Queso de leche de cabra, rico en ácidos grasos

• Queso de leche de vaca, entre los que tenemos el Comte, el Gouda, el Elemental y el Parmesano.

• Queso de leche de búfala, con toques dulce y muy suaves. El más famoso es el queso mozzarella.

• Quesos de leche de oveja, entre los que encontramos el manchego y el Roquefort.

• Quesos mixtos, son aquellos hechos a partir de la combinación de diferentes leches.

Según la cantidad grasa

Por último, es posible clasificar los tipos de queso según la grasa que contengan. En esto influye mucho el proceso de separación del suero y la cuajada, una vez haya coagulado. Esta clasificación es muy usada en la industria de queso artesanal, donde es la cantidad de grasa la que le da nombre o denominación a cada queso. En función de ello, encontramos:

Quesos doble grasos: con un porcentaje graso del 60%.

Quesos extragrasos: con una cantidad de grasa inferior al 45%.

Quesos grasos: con un porcentaje graso del 40% aproximadamente.

Quesos semigrasos: quesos con un 20% de grasa.

Quesos magros: quesos con menos del 20% de grasa.

Podríamos seguir hablando durante horas sobre todo lo relacionado con un buen queso, pero preferimos que tú decidas cuál es tu opción preferida. Es un alimento tan especial que disfrutar de un buen trozo junto al vino adecuado, usarlo en la preparación de platillos o comerlo como aperitivo, es de los placeres más sencillos de la vida. Así ha sido durante siglos y así seguirá siendo. ¡Qué viva el queso!