Aprender las reglas básicas del póker y conseguir jugar con cierta fluidez no es complicado. Pero dominar todas sus tácticas y controlar la situación de juego ya es distinto. Para convertirse en un buen jugador hay que tener una serie de cualidades. Además de utilizar diversas técnicas. Entre ellas conocer varios trucos de póker.

Para lograr ser un jugador de nivel hay que tener ciertas aptitudes. Por ejemplo, hay que jugar con cierta cautela y precaución. Pero a veces hay que ser audaces y agresivos, y hay que saber cuándo. Y sobre todo, contar con una gran habilidad para disimular, y que la cara no refleje la jugada que se tiene en la mano. No hay que preocuparse, porque todo se puede aprender y mejorar con el tiempo. Algunos trucos, no obstante, te ayudarán a avanzar más rápido.

Trucos de póker para mejorar en el juego

Lo primero que debes valorar es que para avanzar y mejorar no conviene jugar con contrincantes que estén muy por encima de tu nivel. Sólo conseguirás perder y desmoralizarte. Además, no aprenderás gran cosa. Mejor ir adquiriendo práctica poco a poco en una mesa que no sea muy complicada. Además, te servirá para ir aprendiendo a observar

Con esto presente, has de tener en cuenta que la mano, tal como sucede en otros juegos de cartas, es muy importante. No es lo mismo ser mano que el último en jugar. En este caso, cuando se es lo que popularmente se conoce como "postre", se puede aprovechar la posición para observar a los contrarios. También para ver su manera de jugar y si cuentan con tics o expresiones que puedan delatarles. Por ejemplo, que un contrario tenga siempre sus fichas ordenadas es muestra de conservadurismo. Por lo tanto, no arriesgará demasiado y sólo apostará fuerte cuando esté seguro de ganar.

Presta atención a las cartas

Además de observar el comportamiento del contrario, también hay que tener en cuenta otros aspectos. Por ejemplo, siempre hay que tener controladas las cartas que otros jugadores pongan sobre la mesa. Así contarás con más opciones para conocer la jugada que preparan. Al hacerlo, contarás con más datos sobre las posibilidades propias, además de las que tienen el resto de posibilidades. Y si apuestas con una jugada no muy buena, y te suben la apuesta, no la sigas si no estás seguro o no tienes posibilidades de ganar. En esos casos, mejor retirarse a tiempo.

Para ser un buen jugador de póker también importa la actitud. La concentración es clave para no perder jugadas. Por lo tanto es necesario mantener la atención y evitar las distracciones. Trata de evitar jugar durante muchas horas seguidas. Pasado un tiempo, no distraerse resulta bastante complicado, y el cansancio puede hacer mella en los jugadores. En esos casos, es importante despejarse y descansar un poco. Levantarse de la mesa, dar unos pasos, beber algo, etc. En la mayoría de los casos bastará un pequeño cambio de chip para refrescarse y recuperar la concentración, y seguir disfrutando de una buena partida o una noche de póker.