La Navidad está cada vez más cerca. Y también está a punto de llegar el momento en que en muchas empresas hace un obsequio a sus empleados. Para ello, unos pocos días antes de dichas fiestas, acostumbran a regalar cestas de navidad.

La entrega de estos obsequios, aunque pueda parecer lo contrario, no son algo reciente. Tampoco nacieron en España, aunque es una creencia bastante extendida. En realidad, nacieron hace mucho tiempo: hace varios siglos, durante el Imperio Romano. Entonces, con motivo de la fiesta de Saturnalia, los patronos tenían como costumbre regalar cestas con comida a los trabajadores durante la salutatio matutina en la festividad mencionada. Era una costumbre conocida como Sportula, y los trabajadores acudían a casa del patrón a recogerla.

Al igual que ahora, esta cesta estaba realizada en mimbre, y llevaba diversos comestibles. Poco a poco, esta costumbre fue variando, y comenzó a sustituirse por la entrega de dinero.

Regalar cestas de navidad en la empresa: desde el siglo XIX

Pasados muchos siglos, las empresas comenzaron a regalar de nuevo a sus trabajadores una cesta con alimentos y bebidas por navidad. Fue en el siglo XIX cuando las administraciones públicas comenzaron a regalarlas. Y ya en el siglo XX, esta práctica se trasladó a las compañías del sector privado, hasta convertirse en una costumbre muy arraigada. En España, el sector público comenzó a entregarlas en la década de los años 50 del siglo XX. Poco después, las empresas privadas empezaron también a entregarlas. Así, hasta la actualidad.

Regalar cestas de navidad en la empresa es algo tan habitual que hace ya varias décadas que comenzaron a abrir empresas dedicadas expresamente a su confección y venta. Una de las más antiguas es Eurolotes, que nació en 1969, y que lleva prácticamente medio siglo dedicada a la confección y venta de cestas y lotes de Navidad. Es por tanto uno de los testigos de la evolución de las cestas de navidad a lo largo del último medio siglo. Y no han cambiado precisamente poco.

Cómo han cambiado las cestas de Navidad

Desde mediados de los años 50, las cestas de Navidad han ido cambiando poco a poco, aunque sin mantener su esencia. Generalmente, la base del contenido de la cesta es la misma, con más o menos variedad: turrones, licores y embutido. También suelen incluir frutas en almíbar, galletas, queso, dulces y otros alimentos y bebidas.

Antes las cestas y lotes encargados por las empresas solían ser productos cerrados, aunque lo normal es que ofreciesen varios tipos de cestas a las empresas. Poco a poco, los componentes de la cesta se han ido adaptando a los gustos de las distintas épocas, además de a diversos presupuestos. Por eso también se ofrece la posibilidad, como hacen en Eurolotes, de preparar cestas y lotes personalizados y a medida .

En la actualidad, la entrega de cestas de Navidad está experimentando un nuevo repunte, tras un periodo en el que su venta se redujo como consecuencia de la crisis. Y ya no sólo se puede encontrar la típica cesta con turrones, vino y embutidos. Las cestas de ahora se han adaptado a la diversidad presente en las plantillas. En Eurolotes lo saben muy bien, y ya preparan incluso cestas específicas para personas con intolerancia al gluten , o con productos ecológicos . Incluso para personas de otras culturas y tradiciones , que incluyen bebidas sin alcohol o sin productos procedentes del cerdo.