Las cestas de Navidad son un detalle muy apreciado que sirve para demostrar al trabajador que es importante para la empresa. Un empleado satisfecho y valorado rendirá más y se sentirá más vinculado e implicado en la prosperidad del negocio. Durante la crisis de 2008, muchas empresas decidieron recortar gastos y eliminar el agasajo navideño. Pero desde hace unos años, la tradición ha regresado con cestas cada vez más cuidadas y detallistas.

La presentación en cestas de navidad

Una buena presentación de la cesta es tan importante como escoger cada producto con mimo. Un correcto embalaje sirve para evitar que el contenido se deteriore, pero también tiene la función de generar emociones en quien recibe el regalo. Existen distintos tipos de embalaje y presentación en cestas de navidad.

Estuches y cajas para lotes y cestas

Si queremos entregar una cesta de navidad que combine varios productos diferentes, tenemos distintos contenedores a elegir:

  • Cesta de cartón microcanal. Normalmente se puede encontrar en varios colores y en diferentes tamaños. Se presenta de forma abierta, por lo que requiere que la disposición de los productos sea muy cuidada.
  • Estuches maletín. Van cerrados y mejor protegidos. Es ideal para elementos más frágiles como frascos de vidrio y botellas.
  • Cestas. Las cestas propiamente dichas, son la opción más estética y además, una vez consumidos los productos, se pueden reutilizar como elemento decorativo o para guardar distintos objetos.

 

Relleno

El material de relleno es imprescindible. No solo cumple una función embellecedora, también sirve para proteger los productos de la cesta que suelen incluir envases frágiles. Por lo general se usan virutas de papel o de cualquier otro material que puede elegirse entre varios colores. Se esa forma se pueden colocar todos los elementos de la cesta para que queden bien sujetos y estables.

Decoración

La Navidad se caracteriza por el engalanamiento, el brillo y el color. Por eso hay que decorar las cestas de la misma manera. Podemos usar espumillón, guirnaldas, cintas y bolas con una combinación de colores llamativa. O, si preferimos darle un toque más natural y menos recargado, usaremos ramitas de pino o acebo que también son símbolos inequívocos de la Navidad.

Disposición de los productos

Esta es, tal vez, la parte más difícil en la presentación de las cestas de Navidad, pero la que va a determinar el resultado final. Hay que colocar los productos de forma que quede visualmente equilibrado y que se pueda distinguir todo lo que hay en la cesta sin necesidad de mover nada. Para ello, se colocarán los productos más voluminosos en la parte de atrás e iremos disponiendo el resto jugando con los tamaños, de mayor a menor.

Las cestas de Navidad pueden llegar a convertirse en el sello de distinción de la empresa y simboliza el grado de aprecio que se le tiene a los empleados. Ofrecer una cesta con productos de calidad y exquisitamente presentada, es una forma de recompensar el esfuerzo de los trabajadores y renovar su motivación para el año que comienza.