Si hay un dulce navideño por excelencia en España, ese es el turrón. En prácticamente todos los hogares hay al menos una barra de alguno de los mejores turrones de navidad en las fiestas, y gusta por igual a mayores y pequeños. Aunque hay muchas variedades, la elaboración tradicional del turrón utiliza como ingredientes base la miel, el azúcar y las almendras. Sus orígenes son árabes, y ya aparece en textos del siglo XI, aunque en España se populariza a partir del siglo XV. Así, desde Alicante se extiende a todas las regiones. Hasta el punto que es un imprescindible en las cestas y lotes navideños. Incluso en algunos es el principal protagonista.

En la elaboración clásica del turrón, lo primero que se hace es crear una masa a partir de la cocción de miel y azúcar. Después se le agregan las almendras, ya sean molidas, enteras o troceadas. Una vez finalizada su elaboración, se presenta en tabletas rectangulares, que se pueden trocear. Generalmente se sirve como postre durante las comidas, aunque picar un trozo a cualquier hora es una tentación irresistible.

Los mejores turrones de navidad: el duro y el blando

Tradicionalmente, los turrones de navidad por excelencia son conocidos popularmente como duro y blando. Sus ingredientes son prácticamente los mismos, aunque no sucede lo mismo con su formato. Así, el turrón duro (o de Alicante) se elabora a partir de almendras enteras tostadas. Y suele estar recubierto por una oblea en su parte superior y otra en la inferior. Mientras, el turrón blando (o de Jijona) se elabora con almendras crudas molidas.

Aparte de esto, la cantidad de almendra utilizada en su elaboración hará que un turrón duro o blando sea de mayor o menor calidad. Es decir, cuanta más almendra tenga, mejor será.

Otras variedades de turrón: a la piedra, chocolate, yema, coco, etc.

Aparte de estos dos clásicos de la mesa navideña, hay diversos tipos de turrones que no pueden faltar en la mesa. Por ejemplo, el turrón a la piedra, no tan conocido como los dos anteriores, pero que es muy típico en la provincia de Alicante. Su elaboración es similar a la del turrón blando, pero la almendra que se utiliza como base para él está tostada en lugar de cruda. Además, no lleva ni conservantes ni colorantes.

El turrón de yema tostada es una de las primeras variaciones de los turrones clásicos. Se caracteriza por contar con yemas de huevo como uno de sus ingredientes principales. Su sabor es bastante parecido al de la crema catalana.

Otra de las variantes del turrón que más aceptación tiene, sobre todo entre los más pequeños, es el de chocolate. Dentro de él hay numerosas recetas, aunque la más tradicional utiliza como base el arroz inflado y chocolate. Pero también puede llevar frutos secos o algunas frutas, como la frambuesa o la naranja.

En la actualidad, el turrón ha evolucionado tanto que ya podemos encontrar turrones que para los puristas tendrán de turrón sólo el nombre. De pistachos, nata y nueces, trufa, menta, café, praliné, fresa y nata, etc. Entre ellos quizá la variante más apreciada, que figura entre los mejores turrones de navidad, es la que dio lugar al turrón de coco, recubierto por chocolate y que tiene en el coco rallado su ingrediente principal.