La cena de Navidad se acerca y es momento de comenzar a pensar en cómo vamos a organizar los banquetes de los días más señalados. La cena de Nochebuena, la comida de Navidad y de San Esteban, la cena de Año Viejo, la comida de Reyes… Se avecinan un montón de eventos, y en todos ellos a alguien le toca ser el anfitrión. Así que lo mejor es tenerlo todo planeado con detalle para no agobiarnos en el último momento. Aquí te dejamos algunos consejos con los que conseguirás triunfar y que todo salga perfecto.

Los clásicos como apuesta segura

La cena de Navidad es una fecha tradicional y clásica. Así pues no tiene demasiado sentido esforzarse en ser original e introducir nuevas recetas. Basta con recurrir a los platos de siempre, que además, al no ser habituales en otras épocas, siempre son bastante esperados.

Platos para todos

Por otra parte, es importante pensar en todos los invitados. La cocina alternativa y de fusión son muy estimulantes a nivel gastronómico, pero una cena de Navidad, no es probablemente, la mejor ocasión. Hay que ofrecer comidas más tradicionales que gusten a todos, como un rico asado, unos canelones, etc.

No pasarse con los aperitivos

En la cena de navidad y en el resto de banquetes de estas fechas, tendemos a excedemos con la cantidad. Solemos poner demasiados entrantes y aperitivos muy vistosos y apetecibles y después, cuando se llega a los platos principales, ya estamos medio saciados. Lo mejor es poner menos variedad de entrantes y a ser posible que no necesiten servirse calientes para aliviar de trabajo a los cocineros. Las opciones son muy variadas: canapés, ensaladas de mariscos, huevos rellenos…

El plato comodín

Como no todos los invitados comen igual ni tienen el mismo apetito, es conveniente ofrecer un plato comodín a mitad del menú. Algo que puedan tomar los que tengan hambre, pero que puedan saltarse los que prefieran reservarse para plato principal. Puede ser por ejemplo un primer plato sencillo como una sopa o una crema de verduras o mariscos.

Menú adaptado

Como en la cena de navidad estamos con personas de nuestro entorno cercano, conoceremos los gustos y las necesidades de los invitados. Piensa en alternativas para los veganos de la familia, o haz alguna ración a parte si hay algún intolerante a la lactosa o al gluten

Postres sencillos

Con los postres ocurre igual que con el menú: los clásicos son la clave del éxito. No hay cena de Navidad que se precie sin los tradicionales turrones, polvorones y mantecados. No es necesario preparar nada más elaborado, además hay que tener en cuenta que se trata de días de excesos. Una oferta sencilla de dulces clásicos es más que suficiente.

Vino y cava

Tampoco conviene complicarse mucho con la bebida . Basta con un par de opciones de vino para acompañar los platos. Y un cava fresquito para los aperitivos y los postres.

Comida preparada

Esta es una opción a la que cada vez más gente se está sumando. Es una forma de tener un menú preparado por profesionales y ahorrarnos agobios y tiempo en la cocina. Muchos restaurantes ofrecen menús cerrados para la cena de Navidad. Aunque también es posible comprar sólo uno de los platos del menú para aligerar la tarea.

Y tú, ¿tienes ya planificada la cena de Navidad? Para completar tu menú con productos que le gustarán a todos los comensales, échale un ojo a nuestros lotes de Navidad .