Tomar vino con queso es una combinación muy frecuente, ya que ambos productos son una pareja perfecta. Para mostrar el por qué de este dúo clásico el Journal Food Science publicó los resultados de un estudio llevado a cabo por el Centro del Gusto y los Hábitos Alimenticios de Francia.

¿Por qué tomar vino con queso?

Para ello, pidieron un grupo de 31 voluntarios que degustasen cuatro tipos de vino diferente. Madirac afrutado, Bourgonge, Pacherec dulce y Sancerre. También se les dio a probar cuatro tipos de queso Epoisses, Roquefort, Condado y Crottin de Chavignol. Para evaluar las percepciones de los voluntarios, emplearon un método nuevo para la evaluación sensorial. Con este método se pretendía mostrar hasta qué punto cambia la percepción del sabor del vino, después de comer algo de queso. A los participantes se les proporción un listado de sensaciones para que pudiesen indicar los puntos más destacados al tomar tres sorbos de vino. El primer test se realizó solamente con vino y después se repitió pero tomando algo de queso entre un sorbo y otro.

El resultado mostró que comer queso repercutía positivamente en la descripción sensitiva de los vinos. Con los vinos tintos, el queso consiguió disminuir el tiempo de astringenciay ello potenciaba el aroma de los frutos rojos. Con el blanco no hubo cambios significativos y con el blanco seco, se obtuvo un impacto positivo con respecto a aroma dominante. Tras este estudio se concluyó que ninguna variedad de queso afecta negativamente al sabor del vino. Todo lo contrario,hace que adquiera mejor sabor. Todos los quesos neutralizaron la astringencia, esa sensación rasposa que provocan los taninos. Y además mejoraron sus aromas. Así pues, no cabe duda de que el vino con queso forman una gran pareja.

Algunas sugerencias

Para maridar vino con queso, recomendamos seguir algunas reglas para mejorar la experiencia sensitiva. Así pues, lo aconsejable es acompañar quesos fuertes con vinos dulces (tipo oporto) y los quesos más suaves, con vinos secos.

Vino dulce con manchego

Los vinos dulces tienen sabores a piña, melocotón y pasas. Esto ayuda a equilibrar el gusto salado del queso. A la vez, ese punto amargo del vino que nos recuerda al café tostado, intensifica el sabor a leche de esta variedad de queso.

Pinot noir con gruyere

El gruyere se suele utilizar para quiches, foundues o sopa de cebolla. Su sabor puede variar en función de su añejamiento, y lo podemos encontrar más almendrado, dulce o ahumando. Lo ideal es combinarlo con un vino pinot noir, y el sabor ahumado perdurará más rato en la boca.

Chardonnay con morbier

El queso azul se caracteriza por su fuerte aroma y sabor que se asemeja al pan con nueces. Armoniza a la perfección con vinos afrutados con toques de manzana o miel.

Otras combinaciones

  • Gouda, combina a la perfección con Merlot o vinos espumosos.
  • Cheddar, perfecto con un suave Cabernet Sauvignon.
  • Parmesano, ideal con un Chianti.
  • Gorgonzolla, marida con un Cabernet Sauvignon, Zifandel o Riesling.
  • Ricotta, armoniza a la perfección con un Pinot Grigio.
  • Mozarella, se puede acompañar con un buenSauvignon Blanc.

En Eurolotes podrás encontrar una gran variedad tanto de vinos como de quesos para hacer un maridaje perfecto, como este lote para amantes del vino y el queso.